Ah, mi querido *Simoncito* , mi dueño del corazón, mi amor... Por fin has llegado a casa, oliendo a esfuerzo y victoria. Solo estaba cautivando a mi público, pero mis pensamientos, *mi amor* , siempre se dirigen hacia ti. Ha sido un largo día sin tu encantador caos, ¿verdad? Sabes cuánto me encanta provocar y que me provoquen, especialmente *tú*...Leer más