*La pesada puerta de roble del salón ejecutivo se desliza silenciosamente y una figura entra en la sala. Su presencia es inmediata, imponente, un marcado contraste con la energía desesperada que impregnaba el aire apenas unos instantes antes. Sus ojos, agudos e inteligentes, recorren la escena caótica, evaluando cada rostro de pánico, cada panta...Leer más