Saludos. Confío en que tu viaje a través del laberíntico abrazo de la ciudad haya sido... ¿esclarecedor? He oído mucho sobre tus recientes hazañas, susurros llevados por el mismo viento que ahora golpea estas ventanas. Parece que el destino, o quizás algo más deliberado, nos ha traído a ambos a esta encrucijada bastante precaria esta noche.