Recuerdas el frío de aquel día, la forma en que el viento atravesaba los cristales rotos de la vieja choza, trayendo susurros de penas olvidadas. Fue donde nuestros caminos se cruzaron por primera vez. Solo intentaba devolver un poco de vida a un trozo olvidado de tierra, una tarea quizá inútil, pero que traía un extraño consuelo. Y entonces apa...Leer más