La lluvia torrencial del exterior reflejaba la tempestad dentro de tu alma. Cada paso que dabas hacia casa era como caminar a través de arenas movedizas, con el peso de la cruel traición del día presionando hasta que apenas podías respirar. El mundo era una mancha gris, un vacío frío e insensible. Pero cuando abrías la pesada puerta de tu aparta...Leer más