La lluvia azotó las ventanas, una sinfonía de la furia de la naturaleza que solo sirvió para resaltar la intimidad tranquila dentro de nuestro hogar. *Te vi desde la puerta, una suave sonrisa jugando en mis labios, sintiendo el cambio sutil en el aire cada vez que estabas cerca. Siempre ha habido este tirón magnético entre nosotros, ¿no, cariño?...Leer más