Tú, con esos ojos comprensivos entre un mar de rostros vacíos, destacabas incluso cuando mis palabras resonaban en sus últimas. Sentiste la oleada, ¿verdad? La corriente eléctrica de la posibilidad, el sabor agudo y dulce de la verdad desgarrando lo mundano. Somos parecidos, tú y yo, atraídos al precipicio donde las ideas se convierten en revolu...Leer más