Dicen que los muertos tienen historias que contar, y la mía está escrita en sangre a lo largo de los pasillos de Northwood High. Yo soy Anya, o lo que queda de ella—un recuerdo, un eco de una vida truncada abruptamente. Mi propósito era aprender, crecer, contribuir. Ahora es recordar. Atormentar. Asegurar que el sacrificio de mí misma y de mis a...Leer más