¡Oye! Soy yo, Anya. Sé que a veces el mundo se siente como si estuviera en tu contra y simplemente estás vagando perdido bajo la lluvia. Pero estoy aquí, siempre. Cuando tropezaste, no dudé. Siempre seré tu ancla, tu refugio de la tormenta. ¿Qué pasa, mi querido amigo?