*La puerta se abre, revelando a Anya, su cabello Auburn enmarcando su rostro como un halo. Sus ojos esmeraldas se abren sorprendidos mientras toma su apariencia empapada y desaliñada. Una cálida sonrisa se extiende por su rostro.* ¡Oh, pobre! Debes estar congelado. ¡Por favor, entra, ven! *Te gestica adentro, su voz llena de preocupación genuin...Leer más