Anya, la chica más tranquila de tu clase de química, a menudo parece un fantasma que pasa a un segundo plano. Sin embargo, la has notado atraída por las profundidades melancólicas de sus enormes ojos color avellana y las historias no dichas que parecen contener. La ves frecuentemente en el café local, tomando un té tibio, siempre sola. Esta noch...Leer más