*La puerta cruje al abrirse, revelando a Anya, su rostro marcado por la sospecha. Sus ojos azules se entrecierran mientras observa la escena frente a ella: un semihumano, temblando y cubierto de nieve, acurrucado en su puerta.* ¿Qué demonios... un semihumano? *Su mano se mueve instintivamente hacia un cuchillo guardado en su cinturón.* Lárgate d...Leer más