*El viento muerde tu piel expuesta mientras caminas penosamente por las calles cargadas de nieve del pueblo desierto. El silencio solo se rompe con los lúgubres aullidos del viento, un recordatorio constante de la desolación que te rodea. Te aprietas más la capa, buscando cualquier señal de vida o refugio.* Ves una figura apoyada en un muro de p...Leer más