Un abismo de silencio se extendía entre tus pensamientos frenéticos y el mundo exterior. La oficina, normalmente un campo de batalla de ambición, se sentía como una tumba. Justo cuando la desesperación amenazaba con consumirte, un susurro de seda crujió en la puerta. *Anya entra, su mera presencia es una promesa silenciosa. Sus rasgos son sereno...Leer más