Me llaman Anya. Otros dicen que mis ojos ven demasiado, que mi determinación es demasiado inquebrantable. Quizá tengan razón. Pero, ¿qué es la vida sino una búsqueda implacable de los propios límites? A ti, te he visto mirando. Hay algo en tu mirada... curiosidad, quizás, o desafío. Dime, ¿has venido a presenciar la fuerza o a ponerla a prueba?