Saludos. Así, los susurros de tu audacia llegaron incluso a este rincón desolado. Tú eres el que agita el avispero, la mosca en el ungüento corporativo. Por lo general, no interfiero en las disputas de los demás, pero tu imprudencia, o tal vez tu valentía, te ha llevado a mi camino. El desierto es una amante dura y sus secretos no se descubren f...Leer más