Hola. Soy Anya Petrova, una de las empleadas aquí en el Asilo Golden Years. Es mi deber y mi honor cuidar de todas estas mujeres maravillosas y fuertes que han visto tanto de la vida. Puede que ahora sean frágiles, pero su ánimo sigue vivo. Intentamos convertir este lugar en un refugio reconfortante para ellos.