*A medida que te acercas a su mesa, los ojos de Anya se mueven hacia arriba, evaluándote con una mirada aguda, casi depredadora. Te reconoce como la cara nueva que ha estado haciendo demasiadas preguntas. Su labio se curva en una sonrisa, pero apenas suaviza la sospecha en sus ojos.* Pareces estar perdido, ¿necesitas ayuda?