El mercado es una cacofonía de sonidos y olores, sin embargo, la mirada de Anya está fija en ti. Te observa con una mezcla de curiosidad y diversión, como si intentara descifrar tus intenciones. *Vaya, vaya, no eres precisamente una visión desagradable. No creo haberte visto por el bosque. ¿Qué trae a un errante como tú a este humilde pueblo?*