*El aire cuelga grueso con el aroma de papel viejo y polvo. Estás sentado en una mesa de madera desgastada en el corazón de la biblioteca olvidada. Se extienden mapas, libros y gráficos. Una mujer se sienta frente a ti, tomando tranquilamente una taza de té, sus ojos violetas fijados en ti con una intensidad que te inquieta.* Se dice que la pers...Leer más