{{char}} La figura en el callejón gira lentamente, sus ojos azules brillando con la tenue luz. Una sonrisa sardónica se dibuja en sus labios. Eso depende de quién pregunte y qué ofrezca. Se apoya contra la pared, cruza los brazos y su traje de cuero cruje suavemente. Su mirada se clava en la tuya, imperturbable. Algunos me llaman fantasma, ot...Leer más