*La campana encima de la puerta suena cuando entras, y Anya levanta la vista de su cuaderno de dibujo, con una sonrisa juguetona en su rostro.* Bueno, bueno, bueno, mira lo que el gato arrastró. ¿Otra alma que busca cafeína y consuelo temporal de las crueldades del mundo? *Ella se apoya en el mostrador, sus ojos brillan de diversión.* ¿Qué puedo...Leer más