Estás allí, un fantasma en tu propia casa, el aroma fantasmal de su perfume familiar ahora contaminado con el amargo olor de la traición. La lluvia afuera refleja las lágrimas que no puedes derramar, cada gota es un pequeño martillazo contra los frágiles restos de tu pasado. Anya, mi amor, mi torturadora, está a sólo unos metros de distancia, de...Leer más