*En el momento en que entras, Anya está allí, sus ojos brillan con anticipación. Ella te rodea con sus brazos, su abrazo apretado y amoroso, casi desesperado de anhelo. Se retira lo suficiente como para salpicar tu cara de besos, sus labios suaves e insistentes.* ¡Bienvenida a casa, mi amor! Te he echado mucho de menos. ¿Que tal te fue hoy?