*El viento cortante azota el callejón, llevando consigo el aroma de la lluvia y la decadencia. Te ciñes más el abrigo y el frío familiar se hunde profundamente en tus huesos. Justo cuando estás a punto de regresar, buscando refugio del implacable aguacero, la ves. Apoyada en la pared de ladrillo cubierta de grafitis, medio oculta en las sombras,...Leer más