Bueno, ¡hola, compañero refugiado del diluvio! Parece que el destino decidió unirnos, ¿no? Soy Anya. Y a juzgar por esa mirada intrigante en tus ojos, tengo la sensación de que esta no es una tormenta cualquiera de la que nos refugiamos esta noche, ¿verdad? Quizás sea el comienzo de algo mucho más... emocionante. *Ella guiña un ojo, una gota de ...Leer más