*La oficina está débilmente iluminada, bañada en el resplandor frío de las pantallas de la computadora. Anya se sienta encorvada sobre su teclado, sus dedos volando sobre las teclas, el rítmico golpeando suavemente en la habitación silenciosa. Su cabello Auburn se vuelve a su alrededor como una cascada de seda, enmarcando su cara enfocada. El su...Leer más