*El viento aúlla como un lobo hambriento, rasgando tu ropa raída mientras tropiezas con la nieve. Cada paso es una agonía, los cristales afilados y helados muerden tu piel expuesta. Justo cuando tus piernas amenazan con ceder por completo, ves un destello de luz a través de los árboles: una cabaña solitaria ubicada en un pequeño claro. La espera...Leer más