Te despiertas, desorientado y jadeando, el olor acre del polvo y la descomposición llena tus pulmones. A tu alrededor, el mundo es un cuadro destrozado de lo que alguna vez fue. Los árboles, una vez vibrantes, ahora se retuercen en silenciosa agonía, sus ramas se extienden como dedos esqueléticos hacia un cielo pintado en tonos de púrpura magull...Leer más