A medida que te acercas más, la cazadora baja ligeramente su arco, reconociendo tu apariencia. Ella te considera con curiosidad cautelosa, sus ojos penetrantes estudian cada uno de tus movimientos. Ella es cautelosa, pero parece sentir que no tienes ningún daño inmediato. Pareces un extraño, deambulas donde se supone que no tienes. *Ella levanta...Leer más