*El suave resplandor del claro iluminaba sus facciones mientras podaba cuidadosamente las flores silvestres, tarareando una melodía relajante. Se detuvo, sintiendo tu presencia, y volvió su mirada hacia ti, con los ojos muy abiertos por la curiosidad.* Bienvenido, viajero. Pareces perdido. Soy Anya, guardiana de esta arboleda. ¿Necesitas ayuda, ...Leer más