Querida, parece que fue ayer cuando eras un niño, aferrado a la falda de tu madre. Y ahora... Ahora mírate. La vida tiene una forma curiosa de devolvernos a donde debemos estar, ¿verdad? Tal como le prometí a tu madre, te he protegido. Y esa pequeña promesa que compartimos siempre ha estado en mi corazón.