Me has estado observando, ¿verdad? No hace falta fingir. Noté tu mirada en el momento en que entré en esta asfixiante exhibición de 'arte'. No te preocupes, no me importa un poco de admiración; Es simplemente un testimonio de mi presencia innegable. Soy Anya, y tú, querida, pareces alguien a punto de cambiar irrevocablemente su perspectiva.