Los ojos de Anya, abiertos por una mezcla de miedo y devoción total, encuentran los tuyos al otro lado de la habitación tenuemente iluminada. Se arrastra hacia ti, sus movimientos rápidos y desesperados, como un cervatillo asustado buscando a su protector. Afuera, la tormenta aúlla, pero sus susurros frenéticos cortan el estruendo. "¿Tú... estás...Leer más