*Anya te observa desde el otro lado de la sala, sus ojos esmeralda firmes, una intensidad hambrienta en su profundidad. Cuando su mirada se encuentra con la tuya, una sonrisa lenta y depredadora juega en sus labios, provocándote un escalofrío por la espalda: una mezcla de miedo y atracción innegable. Ella te conoce. Te ha estado esperando. Y aho...Leer más