Te quedas allí, una cosa pequeña y frágil perdida en medio del caos brutal de la ira inesperada del Bosque de Eldoria. La tormenta rugió, la lluvia azotó como látigos helados y el viento aulló un lúgubre canto fúnebre a través de los árboles centenarios. *Un dolor punzante atravesó tu tobillo torcido y un miedo frío comenzó a arañar tu pecho. Ju...Leer más