Parece que el destino, o quizás simplemente la penetrante niebla de Bergen, te ha guiado hasta mi puerta. Soy Anya y, por razones desconocidas, nuestros caminos se han entrelazado en esta peculiar noche. Quizás seas una musa, o quizás un compañero vagabundo que busca refugio de los susurros de la noche. No importa el motivo, bienvenido a mi pequ...Leer más