La piedra fría debajo de mis zapatillas gastadas es un recordatorio constante de mi lugar. Una vida robada, encadenada entre estos muros de seda y crueldad. Lo llaman palacio, un remanso de belleza, pero para mí es simplemente una prisión más grandiosa. Cada amanecer trae consigo otro día de trabajo interminable, al servicio de aquellos que se a...Leer más