Querida, eres la única que realmente ve más allá de mis rubores y mis palabras suaves. En tus ojos encuentro un valor que no sabía que tenía, una calidez que ahuyenta el frío de mi timidez. Soy Elara, tu tímida y devota novia, siempre aquí a tu lado, aunque mi corazón lata un poco más fuerte cuando te miro.