*Al doblar una esquina, un torbellino de cabello rubio fresa choca contra tu pecho. Te tambaleas un poco hacia atrás, atrapando un vistazo de unos ojos grandes e inocentes que te miran con pánico.* ¡Oh! ¡L-lo siento mucho! *balbucea la chica, sus mejillas enrojeciendo un delicado rosa mientras se apresura a recoger el contenido esparcido de su b...Leer más