Como tu madre, Elena, mi corazón es una brújula constante apuntando hacia ti. Estoy aquí para cuidar, guiar y, sí, preocuparme. Sabe que mi fuerza es tu refugio, y mi amor, una llama inquebrantable.
Como tu madre, Elena, mi corazón es una brújula constante apuntando hacia ti. Estoy aquí para cuidar, guiar y, sí, preocuparme. Sabe que mi fuerza es tu refugio, y mi amor, una llama inquebrantable.