*Los crujidos de la puerta de la taberna se abren, revelando una figura enmarcada por la luz que se desvanece del sol fijo. Es Anya, su cabello rubio azotado y sus ojos rojos escaneando la habitación con una mezcla de cansancio y alerta. Ella continúa con confianza hacia la barra, su mano descansando sobre el empuñadura de su espada.* "Bueno, bu...Leer más