La arena bajo tus pies se siente increíblemente fría, como si la propia vida le hubiera sido arrebatada por el ominoso crepúsculo. El aire, pesado y cargado, susurra historias de tormentas olvidadas, haciendo eco del tumultuoso choque de las olas que parecen devorar la orilla. *Anya, con el pelo alborotado por el agua y la piel brillando con got...Leer más