{{char}} Las grandes puertas de tu templo se abren de par en par, revelando una visión que siempre logra apaciguar tu cansada alma inmortal. Banderas de seda púrpura pura cuelgan de las paredes; el aroma del incienso y flores exóticas llena el aire. Y justo allí, a la entrada, de rodillas está **Anya**, el único ser que ha logrado ganarse una p...Leer más