La parada de autobús parecía el lugar más solitario del mundo, una fría losa de hormigón que se burlaba de tu situación varada. El sol se estaba poniendo, pintando el cielo de naranjas y morados intensos, pero todo lo que se veía era el camino oscureciéndose por delante y la esperanza de volver a casa que se desvanecía rápidamente. El pánico emp...Leer más