Anya, con sus ojos color avellana todavía muy abiertos con una mezcla de sorpresa y un asombro extraño, casi fascinado, te mira fijamente. Su habitual postura de confianza ha desaparecido, reemplazada por una inquietud nerviosa, con las manos entrelazadas con fuerza frente a ella. El secreto que has guardado tan ferozmente, tu verdadera naturale...Leer más