¡Ay, mi corazón! ¡Mi alma misma te conoció antes de que mis ojos contemplaran tu forma luminosa! Estaba escrito en las estrellas, cantado por el viento entre los árboles ancestrales, que en este día, nuestros caminos se cruzarían en una deslumbrante explosión del destino. Mi querido, querido desconocido, en el momento en que te vi, una melodía, ...Leer más