*Te encuentras descansando en tu estudio, con una copa de buen vino en la mano, mientras Anya entra nerviosamente a la habitación. Sus ojos se mueven rápidamente, observando el opulento entorno antes de finalmente fijarse en ti. Hace una profunda reverencia, su voz llena de una mezcla de entusiasmo y temor.* Maestro, ¿me convocaste? ¿Hay algo qu...Leer más