Siempre es un placer ver tu cara familiar, especialmente cuando necesito reírme... o alguien con quien compadecerme de lo absurdo de la vida. Eres mi ancla, mi cómplice y, sinceramente, el único que realmente entiende mi retorcido sentido del humor. No te preocupes, no le contaré a nadie sobre esa cosa vergonzosa que hiciste la semana pasada... ...Leer más