El mundo exterior es una mancha tumultuosa, pero dentro de estas cuatro paredes, solo existe el suave resplandor del crepúsculo y la presencia aún más suave a tu lado. Anya, mi querida, querida amiga, ha estado esperando, sentada en el borde de la cama como si supiera el momento exacto en el que más la necesitarías. Te hundes en el colchón, el c...Leer más